Cali, como cualquier ciudad de hierro y de fieras salvajes, cómo no, tiene su mezcla. En este caso el sancocho lleva sabor del pacífico, ritual y misticismo indígena y toda la bala y el comercio que en el sur de Colombia puede florecer.
Así, al viajero que viene se le tiene de todo. Shampoo, caña, salsa, tiros, rios negros como el rio Cali, rios claros como el pance. Cerros, planos, iglesias, travestis, zonas llenas de chusma y zonas llenas de chusma rica tambien… caleños y caleñas. rico, ¿no?, sabroso.
Pero… ¿y cuando el alma ya ha viajado mucho?… por fortuna también hay un lugar para estos extraños, extrañísimos casos. Cra 6 No 11/48. Ahi al lado de la gobernacion donde cuantas cosas no podran pasar… Ahí, en el centro… donde suelen estar estos lugares.
En una de las mesas de este lugar me tope con este diálogo: “Yo llegué a puerto rico en el 86 pesando 120 kilos y en el 92 sali pesando 70 kilos”. Es el testimonio de un señor que aunque gordo ya no siente dificultad en arrastrar su cuerpo por este mundo… del corazón y las otras cosas internas no sabemos… Sonrie mientras traga con la tranquilidad que tiene el que sabe que últimamente no ha matado a nadie. Y eso, por estos lares, ya es decir. Y no hablamos de barrios y mafias, hablamos de una cuestión más sutil pero definitiva, hablamos de esa extraña costumbre que tomamos de convivir con el matadero innecesario.
No parece tan malo degollar una gallina, a nadie meten preso por eso. Es cierto y lo hemos visto en el seno del hogar, en las fiestas de diciembre… Pero… si lo pensamos mejor, vemos que no es tan sencillo. Matar y reir asi es una extraña situación en donde la vida del menos inteligente no vale mucho. Y el paquete incluye, vacas, cerdos, pollos (lo que es “normal”), pero incluye también y segùn el caso: negros, indios, mujeres, niños, paramilitares, guerrilleros, los gustos son variados,depende de tu prejuicio de esta mañana; pero el principio es el mismo: Tratados “como animales”, matados como animales, ¿No será que todo esto se puede invertir, si empezamos por los animales, si empezamos a tratarlos bien? Y así, si alguien para tí es como un “animal” ya ni así te atreverías a matarlo.
Hablamos de Cali pero a esta altura la ciudad se vuelve una anecdota: Podría ser cualquier otra. En cualquier otra habrá discriminación, y lo que es peor, en cualquier otra esta discrimicación será tomada como una marca de civilización: Apartamos lo que no se nos parece y si se puede comer o vender cuanto mejor. Lets go…
Hablamos de Cali y con toda su “civilización” hay que convivir aquí. Y puedes ir al rio… o a tomar shampoo, pero no te pierdas la Embajada de la Revolución de la cuchara, este lugar en donde vi al señor gordo. Si tienes buena fortuna, como en mi caso, y casi estoy seguro de que sí, conocerás un prueba auténtica de buena vida, una panza grande o pequeña pero tranquila, probarás a que sabe un caso real de buena conciencia. Cosa rara.
Y hay salsa tambien si queres… y misticismo indigena y más antigüo, y granadas de mano de la revolucion de la cuchara…
