4
September , 2010
Saturday

Cali, como cualquier ciudad de hierro y de fieras salvajes, cómo no, tiene su mezcla. ...
Uno de los aspectos más importantes de vivir en el campo es enseñar la agricultura ...
Quizás al escribir estas palabras, elija adentrarme en un terreno un poco quizás polémico, o ...
Según la ideología dominante, todo el mundo quiere vivir mejor y disfrutar de una mejor ...
En algunos momentos de la vida nos preguntamos: ¿qué podemos hacer para ser exitosos, para ...
No es novedad para nosotros que tanto la filosofía como la religión de la India ...
Había una vez en una tierra muy lejana, un rey que quería ver a Dios. ...
El yogui (practicante de yoga) de barba larga llamado Prahlad Jani resistió sin beber ni ...
Todos tenemos que aprender algo en este mundo. En general hay dos maneras de como ...
Observar el gigante universo que nos rodea, es como estar frente al altar del Infinito ...

Archive for the ‘Historias Sabias’ Category

EL REY QUE QUERÍA VER A DIOS

Posted by admin On Mayo - 30 - 2010 ADD COMMENTS

Había una vez en una tierra muy lejana, un rey que quería ver a Dios.

Este rey ya tenía todas las riquezas que quería y había visto todo lo que se le había antojado, pero sentía que había algo más que estaba por encima de todas sus riquezas y que aún no había podido lograr. El rey pensaba que antes de morir sólo le faltaba un deseo por cumplir, el de ver a Dios.

De inmediato, reunió a todos los sabios del reino entero y les dijo: ” Les doy tres días de plazo para que me digan cómo puedo ver a Dios.” Pero pasaron los tres días y nadie pudo enseñarle a ver a Dios. El rey se llenó de cólera y los amenazó a todos con la muerte, pero ni eso logró que encontraran la manera de hacerle ver a Dios.

En eso, se presentó un pastor sencillo y le dijo:”Te enseñaré como puedes ver a Dios. Ven acompáñame” El pastor llevo al rey a un campo abierto y le enseñó el sol diciéndole:”Mira”. El rey quiso mirar el sol pero no pudo, respondiendo enojado: “¿Acaso quieres que me vuelva ciego?” El pastor le replicó: “Señor, el sol es sólo una pequeña creación del gran Dios, si no eres capaz de mirar su creación ¿cómo lo vas a mirar a Él?”. El rey entendió esto. Sin embargo, no estaba satisfecho aún y le dijo:”Dime, ¿Qué había antes de Dios?” El pastor le respondió: “¡Empieza a contar!”El rey contó: “Uno, dos, tres”. Pero el pastor lo interrumpió:”No, debes contar  desde antes, debes empezar antes del número uno.” El rey le contestó: “No hay nada antes del número uno.” Replicó el pastor: “De la misma manera no hay nada antes que Dios.” “Contéstame otra pregunta más y me basta”, dijo el rey. “¿Qué hace Dios?” El pastor sonrió y le dijo: “Eso te lo voy a contestar si dejas que cambiemos de ropa. Yo me pongo la tuya y tú te pones la mía.” El rey bajó de su trono y cambió su ropa con el pastor. “Así es Dios”, explicó el pastor, “baja de su trono, se viste como los hombres y los trata con tanta bondad que quiere darles su misma ropa de rey.” Entonces dijo el rey:”Ahora si entiendo a Dios”.

Leo Tolstoi


El escorpión y el hombre

Posted by admin On Diciembre - 23 - 2009 1 COMMENT

Durante la temporada del monzón, con la tierra sedienta, por fin se recibe la tan esperada lluvia. Hay estrechos senderos con arroyos y riachuelos, y  una gran furia de los ríos. La cara  de la naturaleza cambia, y sin embargo, sigue siendo la naturaleza.

Pero, ¿y el escorpión? Él está en una mala situación, pues  ahora existe la amenaza de ahogarse en el agua. Él trata de volver a terreno seguro, pero no tendrá éxito. Afortunadamente algunas personas se acercan, y una de ellas reconoce la difícil situación del escorpión; entonces se inclina y le dice: “Mi querido amigo, usted está muy necesitado, y yo te voy a ayudar. Tienes que prometerme, que no me picarás”. “¡Por supuesto, te lo prometo; sólo ayúdame rápido!”,  pide el escorpión.
El ayudante ingresa unos pocos pasos al agua y toma al escorpión en la mano para llevarlo a tierra firme. Entonces, de repente, siente un intenso dolor, ¿Por qué hiciste eso?, ¡mi deseo es simplemente ayudarte! le pregunta al escorpión.
“Perdone, es mi naturaleza  picar”, dice el animal moribundo.
El hombre envolvió la mano con una toalla y nuevamente intentó sacar al animal. Sorprendido, le pregunta uno de sus compañeros:
¿Qué estás haciendo? ¿No ves que el escorpión te pica una y otra vez?”. El hombre le responde: “Sí, lo sé.”
“Y entonces ¿por qué extiendes tu mano? ¿Quieres que te pique de nuevo?”
“¡Yo no estiro la mano para que me pique, sino para ayudarlo!”. Puede que sea la naturaleza del alacrán picar, pero la mía  es la de ayudar.  ¿Debería cambiar mi naturaleza sólo porque otro tiene una naturaleza diferente? Así como el escorpión no cambia su comportamiento, yo no cambio el mío. Yo estoy simplemente tratando de consolidar  mi naturaleza, de modo que yo pueda continuar en la bondad y no tenga que volver a respirar en la piscina de mis malos hábitos.

Comentarios Recientes

La Vida Proviene de la Vida

On Nov-23-2009
Reported by admin

Yoga vs. Droga

On Nov-12-2009
Reported by admin

Científicos Conscientes

On Nov-13-2009
Reported by admin

Estimulantes & Mística: de la mano?

On Ago-27-2010
Reported by admin