9
September , 2010
Thursday

Había una vez en una tierra muy lejana, un rey que quería ver a Dios. ...
Cuando el fotógrafo Peter Menzel recorrió el mundo y para mostrar la colección semanal típica ...
Fe y Ciencia Reflexiones sobre la Perspectiva Científica y Matemática de lo Divino en Kurt Gödel: ...
El Universo, como todo lo creado, encierra para el hombre un gran misterio, ...
Quizás al escribir estas palabras, elija adentrarme en un terreno un poco quizás polémico, o ...
Entre los siglos XVI, XVII y XVIII la sociedad Europea va a ser sacudida por ...
Cuando hablamos de droga hacemos referencia a cualquier estimulante; sea hierba, fórmula química o líquido ...
Científicos Conscientes Queridos científicos, médicos, físicos, biólogos, químicos y farmacéuticos quienes estudiaron muchos años en la ...
No es novedad para nosotros que tanto la filosofía como la religión de la India ...
A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la industria farmacéutica ...

Archive for the ‘2) Ciencia’ Category

Yogui asombra científicos

Posted by admin On Mayo - 11 - 2010 ADD COMMENTS
El yogui (practicante de yoga) de barba larga llamado Prahlad Jani resistió sin beber ni comer, pero sobre todo sin orinar ni defecar, durante este periodo de observación que terminó el jueves, según los científicos.

“Seguimos sin comprender cómo sobrevive sin orinar ni defecar. Este fenómeno es un misterio”, declaró a la prensa Sudhir Shah, un neurólogo del equipo de 30 médicos que observaron al yogui en un hospital de Ahmedabad (oeste).

Prahlad Jani era vigilado las 24 horas por cámaras durante este experimento lanzado por el Organismo de Investigación y Desarrollo del Ministerio de Defensa (DRDO).

Luego, el yogui regresó a su pueblo natal cerca de Ambaji en Gujarat (norte) donde reanudó con sus actividades meditativas. El octogenario asegura que una diosa lo bendijo cuando tenía 8 años y le permitió vivir sin alimentos.

Durante las dos semanas que duró el experimento, “el único contacto de Jani con líquidos era cuando se hacía gárgaras o se lavaba”, indicó en un comunicado el doctor G. Ilavazahagan, director del Instituto Nacional de Defensa especializado en fisiología. Este instituto forma parte del DRDO que, el año pasado, había ideado granadas llenas de pimiento rojo para aturdir a manifestantes.

Si Jani no saca su energía de los alimentos y del agua, debe hacerlo de otras fuentes que lo rodean, y el sol es una de ellas”, indicó el doctor Sudhir Shah. “En tanto profesionales del sector médico, no podemos excluir hipótesis como la de una fuente de energía distinta a las calorías”, dijo.

El yogui se sometió a un escáner de resonancia magnética. Su cerebro y su actividad cardíaca fueron medidos con electrodos y le practicaron análisis de sangre.

El resultado detallado será publicado en los próximos meses y el DRDO espera poder aprovecharlos para aumentar la resistencia de los militares o ayudar a las víctimas de catástrofes naturales.

El secreto sucio de la Ciencia

Posted by admin On Mayo - 6 - 2010 ADD COMMENTS
Para bien o para mal, la ciencia siempre ha estado casada con las matemáticas. Por lo general, ha sido para mejorar. Especialmente desde la época de Galileo y Newton, las matemáticas han alimentado a la ciencia. Rigurosos métodos matemáticos han asegurado la fidelidad de la ciencia a los hechos y le confiere una fiabilidad sin tiempo a sus conclusiones.Durante el siglo pasado, sin embargo, una forma mutante de matemáticas se ha desviado del corazón de la ciencia por los modos de cálculo que habían servido tan fielmente  a largo del tiempo. La ciencia fue seducida por las estadísticas, las matemáticas radican en los principios mismos que garantizan los beneficios para casinos de Las Vegas. Supuestamente, el uso adecuado de las estadísticas hace depender de los resultados científicos una apuesta segura. Pero en la práctica, el mal uso generalizado de métodos estadísticos hace a la ciencia más como una estupidez.
El más sucio secreto de la ciencia: El método “científico” de las pruebas de hipótesis mediante un análisis estadístico descansa sobre una base endeble. Las pruebas estadísticas se supone que guían a los científicos a juzgar si un resultado experimental refleja algún efecto real o es simplemente un golpe de suerte al azar, pero la combinación de métodos de tipo mutuamente filosóficos e incompatibles  no ofrecen base significativa para la toma de dichas decisiones. Incluso cuando se realiza correctamente, las pruebas estadísticas son ampliamente incomprensibles y malinterpretadas con frecuencia. Como resultado, las conclusiones innumerables en la literatura científica son erróneas, y las pruebas de los peligros médicos o tratamientos son a menudo contradictorias y confusas.

Replicar el resultado ayuda a establecer su validez de forma más segura, pero con la táctica común de la combinación de numerosos estudios en un análisis, mientras que el sonido, en principio, rara vez se desarrolla adecuadamente en la práctica.

Los expertos en la matemática de la probabilidad y las estadísticas son muy conscientes de estos problemas y han expresado durante décadas  su preocupación acerca de este tema en las principales revistas. Con los años, cientos de trabajos publicados han advertido que la aventura de la ciencia se ha enamorado de las estadísticas  y ha generado un sinnúmero de conclusiones ilegítimas. De hecho, si usted cree lo que lee en la literatura científica, no debe creer lo que lee en la literatura científica.

“Hay una creciente preocupación”, declaró John Ioannidis epidemiólogo en un papel muy citado  2.005 en PLoS Medicine “, que en la investigación moderna, los resultados falsos pueden ser la mayoría o incluso la gran mayoría de los créditos de investigación publicados.”

Ioannidis pretendía demostrar que más de la mitad de los resultados publicados son falsos, pero su análisis fue criticado por algunas estadísticas propias. “Puede ser cierto, pero no pudo demostrar”, dice Steven Goodman bioestadísta de la Universidad Johns Hopkins School of Public Health. Por otra parte, dice Goodman, “Hay más afirmaciones falsas, en la literatura médica que nadie aprecia”, dice. “No hay duda sobre eso”.

Nadie sostiene que toda la ciencia está equivocada, o que no ha compilado un impresionante conjunto de verdades sobre el mundo natural. Sin embargo, ningún estudio científico por sí solo es bastante probable que sea incorrecta, gracias en gran parte al hecho de que el sistema estadístico estándar para sacar conclusiones es, en esencia, ilógico. “Muchos de los científicos no entienden las estadísticas”, dice Goodman. “Y ellos no entienden las estadísticas, porque las estadísticas no tienen sentido.”

Tom Siegfried

El Universo

Posted by admin On Abril - 8 - 2010 ADD COMMENTS

El Universo, como todo lo creado, encierra para el hombre un gran misterio, y a pesar de que su estructura ha sido explicada en gran detalle en diversos textos de los Vedas, no siempre es fácil comprenderla porque en su descripción entran incluso elementos o realidades sutiles que escapan a nuestra percepción. Por ejemplo, si se nos pidiera describir el mundo en que vivimos no podríamos evitar mencionar elementos como la tierra, el agua, el aire, que son sustancias de distinta densificación. Los Vedas nos hablan además de otras energías aun más sutiles tales como el éter, la mente, la inteligencia y el ego. Estas energías también constituyen nuestro universo y los antiguos sabios, con su percepción más refinada, pudieron percibirlas en una dimensión mucho más profunda y precisa de la que el científico moderno, llegando tan hondo en sus observaciones como para alcanzar el plano personalizado de esta creación, fuente responsable de las energías que observamos.

La ciencia actual al atribuir el origen de esta creación a una mera explosión delata su gran ignorancia e incapacidad en develar el misterio que la rodea. Así como vemos lo micro repetido en lo macro, o viceversa, así mismo los Vedas explican el universo como una estructura que se repite prácticamente en cada organismo. Así podríamos decir que cada ser es un universo y que el universo es un ser. La semilla habla del árbol, la célula del cuerpo. Así el universo se encuentra representado en la tierra y el átomo en el cosmos, y el gran misterio de esta creación es como el mismo misterio del espíritu del hombre. En base a esto último es importante considerar que la cultura Védica centra sus valores más en la conciencia que en los cuerpos físicos. Para ella lo burdo no es más que una explicación o representación de una verdad trascendental que se nos trata de dar a conocer desde nuestro plano de observación, en otras palabras, este universo es como el jardín infantil de la Suprema Verdad. Visto de esta manera podemos fácilmente comprender de qué forma toda esta creación puede resumirse a un sonido, a una vibración o mantra, que sería el Om en los Vedas y el Verbo en la Biblia.

Este universo no es más que la expansión de ese sonido primigenio, es la explicación de su mensaje descendiendo hasta los niveles más limitados de nuestra comprensión. Por ello el universo será percibido de maneras distintas de acuerdo a la calidad del observador. De acuerdo con este principio filósofos como Berkelei y Hegel sostuvieron que el mundo se encuentra en nuestra mente y que nosotros, de acuerdo a nuestra conciencia, tenemos de él una determinada visión. De acuerdo con esta afirmación Sri Krishna dice en el Bhagavad Gita que para el ateo este mundo no tiene fundamento, que no hay verdad tras él, y que su único propósito es el de proveer placer o disfrute a quienes lo habitan. Este es el concepto más degradado que podemos tener de este mundo. Pero cuando Sri Krishna nos habla de un verdadero yogi, de un ser superior, dice que tal persona lo verá a Él en todas partes. Su visión será bien distinta a la del primero.

Es muy interesante notar que en general los pueblos o culturas antiguas, en su intento de entender el universo, empezaron por preguntarse cuál era su finalidad o propósito. Desde un principio lo contemplaron como un solo organismo completo y complejo; de hecho nunca podríamos entender un automóvil si no supiéramos de antemano qué función está destinado a cumplir. Tristemente nuestra ciencia actual se caracteriza por su postura atea y ni siquiera se plantea el propósito de esta creación.

Pero el científico Vedantista está muy por encima de ello y como decíamos, él verá el universo como un intento de informar acerca de una realidad superior y trascendental. Debido a esto, en su descripción de este cosmos, lo veremos saltar de lo burdo a lo sutil, como nosotros pasaríamos de la tierra al mar y de ahí al espacio o mundo etéreo, pues en su visión está clara la conexión del mundo con la realidad superior. Nos explicará la creación junto con la raíz que la sustenta, que va de más a más sutil, y permanece invisible a la visión del ignorante. Sri Krishna dice que debemos entrenar nuestra percepción con el conocimiento verdadero y así podremos ver todas las cosas tal como son.

De esta manera, y para resumir, nos hemos visto en una muy ardua tarea al tratar de mostrar el universo de acuerdo con la visión de los Vedas, porque éste nos lo presenta de distintas maneras, en distintos libros, para satisfacer la sana curiosidad de indagadores que se encuentran en distintos niveles. En nuestra exhibición del universo, hemos optado por dar énfasis a la sustancia por encima de la forma y por entregar de modo claro, y por su puesto, con toda la base de los Vedas, el mensaje divino que toda esta magnífica creación quiere entregarnos, ese mismo mensaje que nuestros antiguos pudieron descifrar y que en muchas culturas fue muy bien entendido, esto es, que esta maravillosa creación es obra de un maravilloso creador, el cual debe ser adorado.

Atulananda Acarya

Introducción a la OIDA-Terapia

Posted by admin On Enero - 26 - 2010 ADD COMMENTS

La necesidad de una terapia basada en OIDA

¿Cuál es la diferencia entre el hombre primitivo y el hombre moderno? La respuesta es: Ninguna. En realidad, las necesidades primordiales del ser humano, en cualquier momento de su historia, han sido las mismas. Ambos han tenido la capacidad de pensar, sentir y ejercer su libre voluntad; han podido escuchar sobre sus ancestros, orar, tocar los tambores, bailar y  preguntarse por cuánto tiempo se ha manifestado la maravilla de la vida; también, han descubierto su dependencia a elementos tales como el agua, el fuego y el aire; y han comprendido que pueden ver las cosas debido a la gracia del Sol y que han podido alimentar sus cuerpos gracias a la generosidad de la Madre Tierra. Además, tanto el hombre primitivo, como el moderno, han aprendido por medio de la convivencia, a comportarse unos con otros y a ser agradecidos con sus progenitores y maestros; siendo a su vez, compasivos con aquellos que están bajo su cuidado.

Dada la enorme similitud entre estos dos tipos de hombre, hemos decidido llamar a la OIDA-terapia: “Psicología perenne”, teniendo en cuenta que su significado y propósito es similar al de la filosofía perenne que fue recuperada por Aldous Huxley en 1945.

Este término, fue usado originalmente por el filósofo y matemático alemán Leibnitz al referirse al principio fundamental común de todas las tradiciones místicas; aunque fue gracias a los estudios de Huxley que se logro dar a la filosofía perenne una importante distinción, luego del escaso interés de muchos filósofos profesionales que se mostraron apáticos a la transmisión directa del conocimiento espiritual y que por lo tanto no contribuyeron substancialmente con su avance.

La filosofía perenne es “la metafísica que reconoce una realidad divina, elemental en el mundo de las cosas, de la vida y de la mente; se trata de la psicología que encuentra en el alma algo similar, o si se quiere idéntico a la realidad divina; es la ética que coloca al destino final del hombre en el conocimiento de un principio inmanente y trascendente a todos los seres” (Huxley, 1945).

Hemos desarrollado la OIDA-terapia considerando todos los aspectos comunes del conocimiento sobre el hombre: felicidad, salud, metas de su existencia y la forma de alcanzar el estado deseado dentro de cada tradición. En nuestra comprensión de la OIDA-terapia, la teoría y la praxis de la psicología perenne puede ser expresada en una sola palabra: Devoción. La devoción es una actitud de dedicación hacia Dios, hacia otros seres humanos y hacia los demás seres vivientes; es algo completamente opuesto a la explotación, que junto a la indiferencia, pasan a ser las actitudes más comunes en este mundo.

Además, usamos el término psicología perenne porque representa la necesidad constitucional mediante la cual estamos tratando de encontrar el significado de nuestra existencia, una interacción lógica y profunda entre nosotros, otras entidades vivientes y la naturaleza. Ya que como humanos, tenemos una serie de sentimientos y características específicas que nos inclinan hacia la búsqueda de algo superior, que creemos, es bastante claro en el momento en que  experimentamos mucho temor e inevitablemente aparece una gran necesidad de orar con la esperanza de hallar alguna pronta solución. Aunque, no es justo decir que los humanos sólo oran por miedo, puesto que como lo muestran las tradiciones más exaltadas de la humanidad, también lo hacen para invocar algún beneficio material o a menudo, lo hacen en compañía de algún sacrificio o dificultad, motivados por su deseo de obtener bendiciones eternas, liberación, amor espiritual o una relación personal con Dios.

En realidad, son las semejanzas detectadas en las diferentes tradiciones místicas, así como la gran cantidad de palabras sánscritas encontradas en los diferentes cultos, las que nos han llevado a concluir que no existe una cultura en la Tierra sin una concepción teísta, teniendo en cuenta que precisamente, la palabra culto significa: Adoración a Dios.

De esta forma, damos inicio a la OIDA-terapia como un sistema que nos permite desarrollar nuestra fe y mantener nuestra salud psicológica; al ayudarnos a vencer las dificultades que se presentan en nuestra vida, debido a la falta de fe y a un esfuerzo desesperado y estéril por llenar nuestros vacíos con objetos materiales o deleites sensuales, y que traen como consecuencia la desesperanza y una gran cantidad de patologías.

De igual forma, la OIDA-terapia -basada en la filosofía védica- provee la guía para un estilo de vida social e individual de la más alta calidad. Los métodos psicológicos practicados hoy en día son muchos y es posible encontrar manifestaciones de fe aún en algunos de estos, como cuando se estimula la fe en los ángeles, en la sociedad establecida o hasta en los consejos y terapias dados por los psicoterapeutas; a pesar de que la mejor manera para alcanzar y mantener la salud individual y social de forma eficaz se haya convertido en una aspiración cada vez más confusa. De aquí que las sugerencias y propuestas de las tradiciones místicas sobre la salud mental y la responsabilidad humana las ofrezcamos como una orientación muy práctica, con la que se ha demostrado que los seguidores sinceros de cualquier tradición fidedigna, estarán provistos de un excelente respaldo para su salud psicológica y para interactuar armónicamente con otros seres humanos.

Hace un tiempo, en forma de un valioso reconocimiento por el pacifismo y la actitud no-violenta promovida por las prácticas orientales, se llevaron a cabo muchos encuentros personales entre psicoterapeutas occidentales y las enseñanzas místicas del oriente, con la intención de buscar otras opciones que minimizaran la notable insatisfacción de sus pacientes frente a las promesas de las principales corrientes de la psicología occidental. El resultado de ello, fue la incorporación de diversas  técnicas de meditación, disciplinas, ejercicios de respiración y estilos de vida holísticos en sus prácticas psicológicas, las cuales se caracterizaban por tener bases completamente diferentes acerca del ser humano, en cuanto a su ego, personalidad y su propósito de vida humana. De esta forma, la psicología occidental se encontró con grandes beneficios que trajeron muy buenos resultados, a pesar de ser desconocidos o no identificados en su práctica teórica, privada o en el marco general de las referencias de la psicología occidental basada en la concepción corporal del individuo.

La OIDA-terapia ofrece un marco teórico fundamentado en la psicología perenne, que incluye asuntos de crucial importancia tales como:

- La diferencia entre el alma y el ego.

- La función y lugar del ego en la vida humana.

- La comprensión sistemática de la responsabilidad humana dentro de las leyes de la naturaleza.

- La necesidad de una actitud no-violenta hacia el hombre y hacia los animales en aras del bienestar psicológico propio.

- La necesidad de entender que las acciones y omisiones de nuestro comportamiento presente regresarán a nosotros, ya sea en un futuro cercano o lejano (Este es un punto que encuentra apoyo en todas las tradiciones místicas).

- Diferentes niveles de conciencia de acuerdo al grado de desarrollo individual.

Junto a importantes propósitos tales como:

- Crear una comprensión de la psicología:

• La cual se logra sintetizando las fuentes de conocimiento oriental y occidental.

• Creando un entendimiento más amplio y singular de la psiquis humana y su funcionamiento (No nos referimos exclusivamente al ego).

- Proporcionar una ayuda individual a todos los que estén interesados en definir: Su propia situación, posición y su forma de relacionarse con los demás. Para permitirles actuar libremente en busca del cambio que crean necesario.

- Ofrecer a los terapeutas una herramienta para sanar a sus pacientes, proporcionando una terapia que ayude a desarrollar una relación terapeuta-paciente más eficiente y con menor dependencia.

- Identificar los asuntos críticos de la salud humana, para convertirlos en parte de las discusiones públicas.

- Ayudar a que las tradiciones místicas puedan presentar y clarificar lo que ofrecen para el mejoramiento de la salud humana.

- Servir de ayuda a los que han perdido la fe en sus tradiciones místicas, acompañándolos a descubrir los beneficios positivos de su fe.

- Ayudar al público en general a entender el valor de los efectos curativos de las tradiciones místicas verdaderas.

- Introducir el conocimiento de la psicología perenne como la base de una educación saludable para los seres humanos

Por favor considere lo siguiente:

Todos somos iguales, todos tenemos los mismos derechos y necesidades. Los privilegios son adquiridos debido a actividades y esfuerzos realizados en el pasado y por ello, un comportamiento correcto en nuestra vida presente será determinante en nuestra experiencia y bienestar del futuro. Por lo tanto, cualquier cosa buena o mala que hagamos hoy a otros seres vivientes, afectará, sin lugar a dudas, nuestra salud psicológica del futuro. De igual forma, si entendemos el criterio de igualdad enunciado, también podremos entender que los seres humanos que nos antecedieron realmente no tenían nada de primitivos, y que por ello, no existe razón alguna para estar orgullosos del presente, ya que es precisamente este falso orgullo el que hace a las personas sentirse superiores a otras, ya sea por: su nación, grupo, cantidad de dinero, edad, belleza, fortaleza o hasta por ser seguidora de una tradición o ideología que es considerada mejor que la del otro.

Esta clase de orgullo, es la causa de que nuestro ambiente sea constantemente hostil y de que la gente sea infeliz y poco saludable. El amor que todo lo abraza, promovido enfáticamente por la OIDA-terapia, viene para refrenar este orgullo, enseñándonos que desde que una persona no le cause dolor a otros, tiene todo el derecho a ejercer su fe y a ser feliz, sin importar la tradición cultural que se profese.

Una Teología Racional

Posted by admin On Enero - 9 - 2010 ADD COMMENTS

Fe y Ciencia

Reflexiones sobre la Perspectiva Científica y Matemática de lo Divino en Kurt Gödel: Una Teología Racional.  Héctor Rosario, Ph. D., Departamento de Ciencias Matemáticas de la Universidad de Puerto Rico, Mayagüez Campus, 09 de diciembre de 2006 Kurt Gödel tuvo una profunda teología racional. No era tan sólo teísta, sino un personalista y un creyente en la vida después de la muerte. Exploraremos su posición filosófica a través de intercambios que sostuvo con Albert Einstein y con otros para acercarnos a la personalidad de este desta- cado matemático y físico. También atenderé el argumento ontológico de Gödel.

Kurt Gödel, el preeminente lógico matemático del si- glo veinte, mejor conocido por sus célebres “Teoremas de Incompletitud”, también sostenía una profunda teología racional, digna de una seria consideración. “El mundo es racional”, (Wang, 1996: 316) confirmaba Gödel, evocan- do un teísmo filosófico, “de conformidad con lo cual el orden del mundo refleja el orden de la mente suprema que lo gobierna” (Yourgrau, 2005: 104-105).  Los “Teoremas de Incompletitud” de Gödel son un “co- mentario extraordinario sobre la relación entre la misión de las matemáticas y la manera en la cual ésta formula sus deducciones” (Mazur, 2006: 3-4). Ellos han sido interpre- tados como una limitación a la racionalidad, ya que en cualquier sistema consistente y axiomático capaz de hacer aritmética, existen verdades que no pueden ser proba- das dentro del sistema. Esto tiene implicaciones filosófi- cas muy profundas que hicieron añicos las esperanzas de muchos matemáticos y filósofos anteriores, incluyendo a pensadores de la talla de David Hilbert, Bertrand Rus- sell, y Ludwig Wittgenstein. A pesar de dicha frustración, “los trabajos [de Gödel] sobre los límites de la lógica han inspirado admiración y han sido fuente ilimitada de in- spiración y especulación entre matemáticos, y entre todos los científicos teóricos”. (Davis, 2002: 22) Entre los científicos teóricos influenciados por Gödel estaba su amigo Albert Einstein. En los años 1940 a 1955, ellos desarrollaron una amistad íntima como colegas en el Instituto para Estudios Avanzados de Princeton. De acu- erdo con el colega Oskar Morgenstern, el cofundador de la Teoría de los Juegos, cuando Einstein ya había perdido el entusiasmo por su propio trabajo, fue a la oficina de Gödel “tan sólo para tener el privilegio de caminar a casa con Kurt Gödel” (Wang, 1996: 57). De acuerdo con el citado colega, el físico Freeman Dyson (el descubridor de las pruebas combinatorias de las famosas identidades de partición de Ramanujan), Gödel fue “el único que pudo caminar y habló en términos de igualdad con Einstein” (Dyson, 1993: 161). Sin embargo, yo podría argumentar que el intelecto de Gödel fue más afinado en muchos sen- tidos, que el de Einstein, tanto en filosofía como probable- mente en física.

Dios y Gödel

Como lo atestigua su correspondencia con Burke D.  Grandjean, Gödel sí fue un teísta confeso, llegando tan lejos como a desarrollar un sólido argumento ontológico, en un esfuerzo por demostrar la existencia de Dios. El es- cogió el marco de la lógica modal, un lenguaje formal útil para demostrar una teoría, el cual tiene también aplica- ciones importantes en el campo informático (Blackburn, de Rijke & Venema, 2001). Esta lógica consiste en el estu- dio del comportamiento deductivo de las expresiones “es necesario que” y “es posible que”, las cuales surgen fre- cuentemente en el lenguaje (filosófico). Sin embargo, de acuerdo con su biógrafo, John Dawson, él nunca publicó su argumento ontológico por temor al ridículo ante sus pares.

Un aspecto importante de la teología de Gödel – uno que ha sido bastante ignorado por aquellos que estudian su trabajo- es que más allá de un pálido teísmo, profesó el personalismo; desde luego no un panteísta como algunos críticos superficiales pudieran presentarlo. Para ser pre- cisos, él rechazó la noción de un Dios impersonal, como lo era para Einstein. Einstein creía en el “Dios de Spinoza, quien se revelaba en la armonía de todo lo existente, no en un Dios preocupado personalmente por el destino y las acciones de los hombres” (Einstein, 1929). Gödel expresó que “la religión de Einstein era más abstracta, similar a la de Spinoza y basada en una filosofía impersonalista. El dios de Spinoza es menos que una persona; el mío es más que una persona; porque Dios, entre Sus muchas potestades puede ejercitar el rol de una persona” (Wang, 1996: 152).  Esto es muy significativo ya que a un Dios al que faltara la habilidad de “ejecutar el rol de una persona”, obviamente le faltaría el atributo de la omnipotencia y por ende care- cería de una cualidad universalmente aceptada como pro- pia de Dios. Por lo tanto, “si Dios existe -razonaba Gödel-, debe poseer, como mínimo la capacitad de jugar el rol de una persona.

Un asunto relevante en las discusiones de Gödel con Einstein sobre lo Divino, es su mención en la “filosofía de la India”. Gödel considera al concepto de Dios de Spinoza y al concepto del impersonalismo Advaita-vada de estar en la misma categoría, lo cual evidencia una comprensión incorrecta de estas nociones. La postura de Spinoza sobre Dios es impersonal, emparentada con el monismo de San- karacarya (c. 788-820 CE). Aunque estaba familiarizado con la visión de Sankara, desafortunadamente Gödel no era consciente de las conclusiones filosóficas de Ramanu- jacarya (1017-1137 CE) y de Madhavacarya (1238-1317 CE), quienes también hubiesen rechazado al Dios de Spi- noza. Este rechazo no se debía a que negasen la presencia de Dios en todo lo que existe, sino porque tal visión es considerada subordinada a otra, en la cual una relación personal con el Supremo puede ser establecida y promov- ida. Tomando seriamente la omnipotencia, “ejecutando el rol de una persona” es una de las ilimitadas potencias de Dios con las cuales estos sabios no llegan a una concesión en su teología.

Gödel, es un hecho, tampoco conocía el evangelio de Sri Caitanya Mahaprabhu (1486-1534 CE), quien siguió a Ramanujacarya y a Madhavacarya en los puntos esen- ciales. Sin embargo, la descripción detallada y la práctica del amor divino en el servicio a purusottama -servicio de- vocional a la persona Suprema- impartida por Caitanya Mahaprabhu y sus seguidores, es una teología más sutil y reveladora que las presentadas por sus predecesores. En ella, propalada cinco siglos antes, Gödel hubiera encontra- do perfectamente armonizadas sus conclusiones teológi- cas.

La Filosofía de Gödel sobre Física

En física, las contribuciones de Gödel son bien conoci- das. Sin embargo, la física no fue un subterfugio que tomó Gödel para divertirse, sino una parte esencial de su con- textura filosófica. Gödel expresó sus ideas en un ensayo de 1949, que en palabras de Einstein, “constituyen una contribución importante a la teoría general de la relativi- dad, especialmente al análisis del concepto del tiempo” (Schilpp, 1949). Desafortunadamente, a pesar de la alta estima de Einstein por el trabajo de Gödel, los físicos mod- ernos se esfuerzan inútilmente por desacreditar las ideas de Gödel, tratando sin éxito de encontrar un error en sus concepciones físicas (Yourgrau, 2005: 7-8).  Las inusitadas soluciones de Gödel a las ecuaciones de la relatividad general, soluciones en las que el tiempo experi- menta una peculiar transformación, hicieron respetable la discusión del viaje en el tiempo en los círculos científicos.  De hecho, Gödel concluyó que el viaje en el tiempo es ciertamente posible en teoría, dejando sin sentido el con- cepto del tiempo, tal y como lo conocemos. El tiempo, “ese concepto misterioso y aparentemente contradictorio en sí mismo”, como Gödel lo describe, “el cual, de otro modo, parece formar la base de nuestra propia existen- cia y la del universo”, termina siendo, a fin de cuentas, la mayor ilusión del mundo (Yourgrau, 2005:111). Para Gödel, el tiempo fue una pregunta filosófica crucial, pero no se conoce ninguna conexión directa que Gödel hubi- era hecho entre el tiempo y Dios. Sin embargo, sus creen- cias en la vida futura pudiera darnos una idea de cómo él entendió esta relación. Gödel expresó su creencia en el más allá, en los siguientes términos, “Estoy convencido de una vida futura, independientemente de la teología. Si el mundo está construido racionalmente, debe haber una vida futura” (Davis, 2002: 22). “Sus argumentos estaban, como siempre, basados racionalmente en el principio de que el mundo y todo en él tiene un significado, una razón.  Esto está estrechamente relacionado con el principio de causalidad, que permea toda la actividad científica: “Todo tiene una causa, y los eventos no ocurren porque sí”. (Casti & DePauli, 2000: 87)

Matemáticas, Ciencia, y Fe

Un ultra-racionalista como Gödel alcanzó la cima del teísmo y del personalismo y fue un creyente en la vida fu- tura. Los ateos y agnósticos presentaron su filosofía como racional, descartando la conclusión teísta, meramente como un refugio psicológico de ignorantes o auto-enga- ñados. Sin embargo, pensadores ultra-racionales como Gödel, Leibniz, y Descartes llegaron a la conclusión teísta.  ¿Existe una desconexión aparente entre los pensadores racionales y el pensamiento racional, o es que la postura de los teístas es la conclusión racional? Un objetor podría argüir que la ciencia y las matemáticas están fuera del reino de la fe, al que pertenece la teología. Sin embargo, una mirada minuciosa a los fundamentos de la física y de las matemáticas, así como a la historia de estas materias, revela una conclusión diferente. Puede evidenciarse la existencia de una delicada membrana que conecta estas experiencias: la fe. Este es el mayor común denominador de la ciencia, las matemáticas, y la teología.

Considérese la naturaleza de los axiomas en cualquier sistema formal, incluyendo los sistemas matemáticos. Una vez los axiomas han sido adoptados, las reglas de inferencia pueden ser ingresadas a una computadora para establecer la validez de cualquier argumento, aunque los axiomas, en sí mismos, sean arbitrarios. Por ejemplo, el ahora infaltable Axioma de Elección ha aturdido a muchos matemáticos desde que fue formulado por Ernest Zermelo en 1904.  En adición, la supresión del paralelismo postulado en la geometría de Euclides, ha dado paso a otras geometrías.  Una de estas geometrías, la geometría hiperbólica, encuen- tra una aplicación importante en la teoría de la relativi- dad.

Los axiomas pueden ser útiles, pero no contienen una verdad inherente. Si se sustituyen, alteramos el sistema y los estatutos correctos producidos por ese sistema pierden sustento. Si se tiene en consideración que en el presente el universo de los matemáticos está sostenido por “siste- mas axiomáticos para los cuales nadie puede ofrecer una demostración convincente de consistencia”, la situación se vuelve incluso más desalentadora (Nelson, 2002:5).

Ciertamente, esta no es la forma de operar de todos los

matemáticos, pero la suposición de que es teóricamente
posible incluir cualquier declaración matemática dentro
del marco de un sistema formal, es dogma de fe apunta-
lado por la mayoría de los matemáticos.

Más aún, muchos pensadores están convencidos de que las matemáticas, el mayor pináculo de la intelectualidad, representan la forma más certera para adquirir cono- cimiento. “Esta percepción errada lleva a los científicos y a otros pensadores, a muchas situaciones embarazosas, como la forma seudo-Euclidea que Spinoza le dio a su Ética”. Existen autores muy pedestres en su visión de las matemáticas y aún así nos dan demasiado crédito” (Nel- son, 2002: 5). “¿Por qué nosotros los matemáticos, tan creadores como los poetas y los músicos, describimos lo que hacemos como descubrimiento, en vez de invento?  Esta es la ‘religión Pitagórica’” (Nelson, 1995: 3). De acu- erdo con Edward Nelson, la mayoría de los matemáticos son seguidores devotos de esta religión, aunque atribuyan su paternidad a Platón, nacido más de cien años después de la muerte de Pitágoras. Cuando consideramos la natu- raleza de la energía y la de la materia (que no es sino otra forma de energía), las leyes de la física son convertidas en axiomas. Si se acepta que “el mundo es racional” y regido por un orden inherente, como hizo Gödel, asignar a las leyes de la física un carácter axiomático se podría aceptar; pero aún así, como en la teología, la fe subsiste como paso preliminar a la comprensión.

Muchos científicos podrían argumentar que aunque no pueden dar una explicación completa o parcial del origen del universo -o del origen de la vida, o de la naturaleza de la conciencia, o de la naturaleza del tiempo- las soluciones ofrecidas no involucran a Dios. Ellos han puesto la fe en sus procesos cognitivos y en sus colegas, han rendido sus convicciones a esas autoridades, lo que, por más que se niegue, es una manifestación de fe.

Si definimos la fe como “una creencia sostenida en la autoridad de la fuente informativa, ” ya sea Escrituras, científicos, un amigo, un maestro, una fotografía digital, una prueba de ADN, nuestra propia cognición y expe- riencias, o incluso los políticos (para los definitivamente locos), llegaremos a la comprensión de que la fe juega un papel esencial en la construcción o destrucción del cono- cimiento. ¿Por qué se acepta la fe en la ciencia y en las matemáticas, no sólo en los axiomas o leyes de la natu- raleza y en el principio de causalidad, sino también en el proceso de revisión por los pares, en tanto se estigmatiza el campo de la religión, dentro del que se le da como estatus, a lo sumo, el carácter de superstición? Como dijo Gödel, “Las instituciones religiosas son malas en su mayor parte, pero la religión no lo es” (Wang, 1996: 316).  George Berkeley ya había cuestionado esta actitud en 1734. En “El Analista” escribió:

“¿Por qué los matemáticos, quienes son tan susceptibles en materia religiosa, pretenden sacralizar su propia Ciencia?  ¿Por qué no se someten a la Autoridad, aceptando las cosas por Confianza, y dando credibilidad a los asuntos incon- cebibles? ¿Por qué no publicitan sus Misterios, y lo que es más, sus Repugnancias y Contradicciones?”.  Quizás por el hecho de no ser matemático, Berkeley fue considerado “demasiado pedestre” en su visión de las matemáticas, lo que puede ser una explicación al meno- sprecio hacia sus ideas. Para contrarrestar objeciones similares, los religiosos intelectuales trataron de apuntalar sus creencias aceptando las metodologías prevalecientes.  Sin embargo, otros podrían argumentar que “las razones argüidas son usados en casos donde la existencia del objeto se considera de dudoso carácter” (Sinha, 1999: 5). Aún así, tal como fue comentado por Ludwig Wittgenstein, un an- tagonista filosófico de Gödel, aquellos que quieren proveer una base intelectual para el teísmo, construyen argumentos a favor de la existencia de Dios, aunque sus creencias reales no estén basadas en el argumento en sí (Davis, 2002:22).  Además, la experiencia de lo divino bien podría ser una de las limitaciones de la racionalidad.

El Argumento Ontológico de Gödel

El argumento ontológico de Gödel, como muchos otros, está basado en el trabajo del siglo once de San Anselmo, Proslogion. Anselmo define a Dios como “esa cosa de la cual nada más grande puede pensarse” (Small, 2006:16).  El afirma que aún los ateos estarían de acuerdo de que la existencia de Dios es posible, pero que tal existencia es sencillamente una falsedad contingente (Small, 2006:16).

Así como Miguel Ángel debió haber imaginado a su David

antes de hacer la metamorfosis en el mármol, el ateo puede
argüir que puede concebir un mundo en el cual existe

Dios aún si ese mundo no fuese el mundo real. En el si- glo diecisiete, Rene Descartes, utilizando una analogía con la geometría Euclidea, siguió los pasos de San Anselmo.  En la Quinta Meditación, Descartes adelantó su postura de que “no existe la menor contradicción en concebir un ser supremamente perfecto aunque carezca de existencia, así como no la hay en concebir un triángulo cuyos án- gulos internos no sumen 180 grados. Por ende dado que no concebimos un ser supremamente perfecto -tenemos la idea de un ser supremamente perfecto- debemos concluir que un ser supremamente perfecto si existe” (Oppy, 2002).  (Irónicamente, en las geometrías no-Euclidianas, los ángu- los internos de los triángulos no suman 180 grados.) En el siglo dieciocho, Gottfried Leibniz quien desar- rolló simultáneamente con Isaac Newton el Cálculo trató de mejorar el argumento de Descartes. El expresó que Des- cartes tendría que demostrar primero la posibilidad de un ser supremamente perfecto y que debido a la imposibili- dad de analizar objetivamente las perfecciones, tampoco se puede demostrar su incompatibilidad y que por lo tanto, todas las perfecciones pueden coexistir en una misma enti- dad, a saber Dios (Oppy, 2002).

Este es el marco histórico e intelectual que usó Gödel para concebir sus ideas. Admiraba a Leibniz y trató de me- jorar su argumento ontológico. Algunos han cuestionado la validez de la lógica modal subyacente, mientras que otros han objetado su conjunto de axiomas y definiciones.  Eso es todo lo que pueden hacer con el argumento Gode- liano debido a que no pueden encontrarle fallas en su ra- zonamiento. Algunos objetores se adhieren a la postura de Immanuel Kant, quien en el siglo dieciocho argumentó en resumen que la existencia no es un predicado. Esto es, la existencia no es propiedad de los individuos en la misma forma que ser azul o fuerte lo es; por ende, la existencia no puede ser probada (Small, 2006: 18). Tal vez el argumento se sostenga en la lógica proposicional -la lógica subyacente de las matemáticas- pero el argumento ciertamente falla en la lógica modal. El argumento de Gödel, aún siendo sólido, no resuelve la pregunta de un Dios personal, lo que formaba parte del genio de Gödel. Tampoco atendía la pregunta de la unicidad ‘uniqueness’, al menos hasta el isomorfismo. No obstante, aún si este argumento no fu- era aceptado como prueba debido a la cuestionabilidad de los axiomas escogidos, todavía sugiere una vía positiva para entender la idea de Dios racionalmente (Small, 2006:28).

Conclusión

“Sin embargo, como observó Bertrand Russell, es mu- cho más fácil ser persuadido de que los argumentos on- tológicos no son buenos, que decir exactamente lo que está incorrecto en ellos” (Oppy, 2002). Aún así, “aquellos que encuentran las presunciones del argumento on- tológico sospechosas, deberían preguntarse a sí mismos si su sospecha está basada en una indisposición a aceptar la conclusión del argumento” (Small, 2003: 25). Del mismo modo, aquellos a favor del argumento deberían ponderar si han sido tenientes en su rigor filosófico. Ultimadamente, sin embargo, la existencia es independiente de la creen- cia. Podemos argüir por toda la eternidad si Dios existe o no, y eso no afectará la existencia de Dios. Sin embargo, sí puede afectar la nuestra. No debemos ser ingenuos y pensar que podemos convencer a cualquier ser intencio- nalmente racional a aceptar el teísmo. A pesar de todos nuestros esfuerzos por intentar probar racionalmente la ex- istencia de Dios, debemos estar de acuerdo que podemos fallar en convencer a un ateo obstinado que envuelve sus argumentos con una jerga científica y filosófica. Lo que es admirable de las inclinaciones teológicas de Gödel, es que mientras “el 90 por ciento de los filósofos hoy día consid- eran que el negocio de la filosofía es desterrar la religión de las mentes de las personas”, decía Gödel (Wang, 1996:

152), “él explotó la maquinaria de la lógica moderna para reconstruir el argumento ontológico de Leibniz” (Your- grau, 2005: 13).

Blaise Pascal, cuyo aporte fue fundamental en el desar- rollo de la ley de probabilidades, pudiese inducirlos a re- considerar su postura con su famosa justificación publicada en 1670: Dios es o no es. Permítannos sopesar la ganancia y la pérdida en seleccionar ‘Dios es. ’ Si usted gana, usted lo gana todo. Si usted pierde, no pierde nada. Por lo tanto, apueste sin vacilación que Él es. Por ende, como un expo- nente del teísmo, Gödel es sempiternamente victorioso.

Hacia un Nuevo Argumento Ontológico:

La Existencia del Alma vis-à-vis La Existencia de Dios

Los argumentos ontológicos son discursos filosóficos que intentan demostrar lógicamente la existencia de Dios.  El primer argumento del que se tiene conocimiento en el pensamiento occidental, refinado más adelante por Des- cartes y Leibniz, se debe a San Anselmo. Este argumento alcanzó el pináculo de la abstracción en el reino de la lógica simbólica durante el siglo veinte, gracias a Gödel. No ob- stante, el argumento ha encontrado fuertes críticas y opos- itores. En este artículo, se hará un breve repaso de la his- toria de los argumentos ontológicos y se discutirán los dos mayores obstáculos en el acercamiento tradicional hacia el tema. El primer obstáculo son las consecuencias relaciona- das con las definiciones de Dios, usadas por los expositores de los argumentos ontológicos. El segundo tiene que ver con la existencia de Dios sin considerar primero la existen- cia del alma. Se hilará sobre el argumento ontológico de Gödel – cuya teología es esencialmente judeo-cristiana – y se combinará con el marco filosófico de la escuela vaisnava de pensamiento, basada en el Bhagavad Gita y el Vedanta Sutra. Se desarrollará un plan para avanzar un argumento ontológico que primero considere la existencia del alma, y una vez establecido eso, proceder a atender concluyente- mente la existencia de Dios.

Héctor Rosario

Biografía

Héctor Rosario enseña matemáticas en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. Nació en Puerto Rico en 1974 y obtuvo su Ph. D. en la Universidad de Columbia en Nueva York en el 2003. Sus intereses aca- démicos corrientes son los argumentos ontológicos, la fundación de las matemáticas, y la filosofía de la ciencia y las matemáticas. También es un monje ordenado en la tradición Gaudiya Vaisnava bajo el nombre de Ananta Ram Das Adhikari.

La evolución de las especies vs. la evolución del individuo

Posted by admin On Diciembre - 3 - 2009 2 COMMENTS

La idea de la evolución es una negación total de la belleza, la dulzura y el amor. Niega los valores tangibles que se pueden encontrar en la vida, como si todas las personas en este mundo sólo tuvieran que preocuparse por comer, dormir, y competir por adquisiciones materiales. Lo que realmente buscamos, por sobre todas las cosas, es belleza, dulzura y amor.

Anhelamos esperanza, entusiasmo y plenitud. Por ejemplo en el matrimonio, belleza, dulzura y amor encantan a una persona para decir “Si, aceptaré eso; de ahora en adelante tendré que trabajar duro para mantener a mi familia”. Sentimos que es hermoso tener una familia. Es dulce tener hijos, estamos listos para amarlos y esperamos ser amados por ellos en retribución. Es debido a la belleza, a la dulzura y al amor que podemos encontrar entusiasmo y motivación para consagrarnos a algo y hacer sacrificios.

Más allá de la experiencia de las relaciones personales, si miramos a las flores, bosques, paisajes, pájaros o animales, podemos encontrar la belleza en todas partes. La creación del Señor es de lo más sorprendente. Es una creación encantadora y maravillosa.

Los Darwinistas reducen todo esto virtualmente a cero. Ellos dicen: “Todo es un accidente” y como tal como cualquier cosa que sucede accidentalmente, simplemente carece de un propósito elevado. También significa que no existe la belleza. Y la dulzura ni siquiera cuenta.

¿Qué es la dulzura? No es la dulzura del sabor dulce en la lengua. Cuando hablamos de dulzura, no podemos estar hablando sino del encanto Divino. La palabra dulzura es utilizada en variados contextos pero no sólo se limita a la experiencia sensorial del gusto. También hablamos de un rostro dulce, de una voz dulce, de una actitud dulce, de un plan dulce o de un “hogar dulce hogar”. La dulzura es un aspecto de encantamiento. La dulzura es encantadora. La dulzura es algo que inspira sacrificio. Tome por ejemplo el sacrificio que hacen los padres por sus encantadores hijos.

Existen muchas cosas con las cuales estamos encantados, pero de hecho no hay encanto ni dulzura en las fábricas, en los edificios de oficinas, o en competir por la posición de otra persona, etc. La dulzura es algo que surge de las relaciones sinceras, las cuales, en sí mismas, son muy difíciles de alcanzar. La belleza, la dulzura y el amor no pueden lograrse por accidente, es errado.

De modo que surge la pregunta: ¿Cómo traer dulzura a la existencia por accidente o sin sacrificio? La dulzura se logra con total participación voluntaria. Una situación muy parecida a la del amor, el amor es algo que demanda mucho de nosotros.

El amor es algo que definitivamente nos saca de nuestra zona de confort y nos coloca en el mismo centro de las dificultades. Si amamos a una persona significa que todos los problemas que tiene esa persona nos afectarán también. Podría decirse, entonces, que sería mejor no amar a nadie, para evitar meternos en tantas molestias pero el amor es tan encantador que voluntariamente nos metemos en líos.

La belleza, la dulzura y el amor constituyen el fracaso de los empíricos, de los evolucionistas y de los darwinistas. Ellos no tienen respuestas ni explicaciones sobre la belleza, la dulzura y el amor. Sólo tienen especulaciones sobre cómo la vida llegó a existir, las cuales ni siquiera ofrecen una respuesta coherente sobre el origen de los elementos!. Las ideas darwinistas tienen cero indicios sobre la existencia de los seres y la materia. Han usado el término “evolución química”, pero en su evolución química, ¿de dónde provienen las sustancias químicas? Como no tienen respuesta entonces saltan al siguiente paso y dan conclusiones como decir que nada tiene sentido, que todo ha sido un accidente, que no hay nadie a quien obedecer. Ellos no pueden ver ni entender la transformación de la antimateria en materia. Las escrituras védicas han descrito esta transformación en detalle. Pero desde luego, ellos no están dispuestos a admitir su necesidad de estudiar las escrituras védicas. Ellos ni siquiera consideran la posibilidad de estar equivocados. Dicen “Es un sacrilegio en contra de la ciencia imaginar que puede haber una energía especial superior a nosotros ó que más allá del tiempo y del espacio hay algo más”. Entonces, estos así llamados científicos terminan alineados en las filas del comercio, del desarrollo económico, del lado de la industria y con todas esas ventajas se dedican finalmente a complacer sus sentidos. Ellos no son científicos. Su pensar no es científico. Sus teorías ni siquiera tienen consistencia.

La Vida Proviene de la Vida

Posted by admin On Noviembre - 23 - 2009 ADD COMMENTS

Observar el gigante universo que nos rodea, es como estar frente al altar del Infinito en forma de su espacio y tiempo eternos, con un funcionamiento tan perfecto que definitivamente nos convence de que la Conciencia Suprema es demasiado grande y completa. Y la vida, nuestra vida es un regalo divino y muy hermoso que proviene de este mismo Ser Supremo.

Lo más extraordinario en la vida es nuestra conciencia individual, es decir, nuestra capacidad de amar, sentir y desear; a esto se llama chitsakti o fuerza divina. Y esta conciencia individual o nuestra capacidad de amar y de sacrificarnos por una causa superior es el regalo más grande que Dios nos ha dado. Es la libertad para ser responsables y avanzar. Sin embargo, este gran regalo debemos dirigirlo hacia la trascendencia, hacia lo espiritual o la identidad de nuestro ser, pues cuando es dirigido hacia las cosas temporales nos causa mucha frustración y sufrimiento. Esto quiere decir que, más allá de este cuerpo físico, que es una máquina sofisticada que funciona por la interacción del cuerpo sutil: mente e inteligencia a través del sistema nervioso, está la posibilidad de vincular nuestra fuerza viviente con la trascendencia. Esa es la enseñanza de la Sabiduría Védica. Y el proceso para lograr esto es a través de la invocación de mantras (oraciones) y prácticas espirituales que transforman nuestra conciencia personal, identificada con lo material y astral, en una conciencia absorta en lo espiritual, alcanzando así la autorrealización e incluso la liberación de los repetidos nacimientos y muertes que experimentamos en estos cuerpos materiales.

Así, la Sabiduría Védica nos revela que nuestra vida y nuestra conciencia son un regalo de Dios que viene de la misma Vida Suprema. Y que la naturaleza (que es la fuerza externa de Dios) también tiene vida, al igual que el universo, los planetas, los animales, las plantas y los minerales. Pero ver o saber cómo funciona todo eso, es demasiado extenso para nuestro pequeño cerebro; sin embargo, podemos comprender que la vida proviene de la vida y que la individualidad proviene de la Suprema Individualidad. Así, el escéptico finalmente tiene que aceptar que la madre naturaleza es quien lo creó y quien lo está manteniendo; por lo tanto, debe admitir su total dependencia de fuerzas superiores.

De este modo podemos comprender que lo superior puede producir algo inferior pero no que algo inferior puede producir algo superior. Es decir, que la energía muerta, bajo ninguna circunstancia puede crear conciencia como especulan los científicos neófitos.

Las tradiciones espirituales nos explican que no somos este cuerpo material, sino la conciencia que se encuentra dentro de este cuerpo; la cual tiene la capacidad de descubrir la trascendencia, ya que la infinita creación material es insuficiente para nuestras verdaderas inclinaciones amorosas; es decir, que no podemos amar al tiempo ni al espacio, pero sí podemos amar al Creador y Mantenedor de todo.

De esta manera, la Sabiduría Védica nos revela que efectivamente, la vida proviene de la Vida y que esta Fuerza Suprema dadora de vida está muy cerca de nosotros en forma de Paramatma o Conciencia Suprema dentro de nuestro corazón. En otras palabras la omnipresencia del Creador reside en cada átomo y en cada ser como guía, testigo y bienqueriente permanente. Esto es lo que la Sabiduría Védica nos instruye por medio del estudio, la oración y la meditación. Aquel que practique una disciplina espiritual con sinceridad podrá percibir la presencia de la vida original y de la conciencia trascendental.

Aquellas personas que profesan la idea de que la vida y el universo son productos de un accidente, son los culpables del fatalismo y del egoísmo que traen como consecuencia tanta criminalidad y desesperación al mundo. Ellos deberían tener en cuenta que esa filosofía no ofrece ninguna esperanza o inspiración positiva para la humanidad. En tanto que la comprensión de que la vida proviene de la Vida y que tiene un propósito superior que puede ser alcanzado en esta etapa de la vida condicionada, por medio de la purificación y la conducta perfecta, nos permite tener una posición superior al fatalismo materialista tan de moda en la actualidad.

Debemos agradecer a la Sabiduría Védica por esta información de que la vida proviene de la Vida, de la Vida Suprema, que no es más que el mismo Señor Supremo, quien es conocido con muchos nombres en las diversas culturas, pero es el mismo Señor. Tal como compartimos el sol y la naturaleza en el mundo y para todos son los mismos; así también el Creador y Mantenedor de todos también es el mismo.

Swami BA Paramadvaiti

Científicos Conscientes

Posted by admin On Noviembre - 13 - 2009 ADD COMMENTS

Científicos Conscientes

Queridos científicos, médicos, físicos, biólogos, químicos y farmacéuticos quienes estudiaron muchos años en la universidad e intentan ayudar a otros en este mundo de confusión; que saben que la ciencia es para resolver los problemas de la humanidad ¿Cuál sería el propósito de ésta si no sirve para resolver nuestra angustia ante los eternos enigmas de la vida y de la muerte? ¿Cuál es el propósito si sólo incrementa los sistemas de explotación del medio ambiente y de las entidades vivientes?

Un científico consciente no es una persona común, es alguien que inicialmente tiene que reconocer con humildad que no sabe por qué está en este mundo, ni de dónde viene, ni a dónde va. Tampoco tiene idea de quién lo ha creado ni quién lo está manteniendo.  Para entender esto tenemos que liberarnos de todos los prejuicios y arrogancias estimulados por la ciencia moderna y que han contaminado nuestro pensamiento con la idea de que el mundo es un producto de la casualidad o de la evolución de la materia que inexplicablemente llegó a producir vida en las diversas especies. Tenemos que dar fin a esos pensamientos absurdos de considerarnos los seres más desarrollados del universo. Ese tipo de pensamientos equivocados nos hacen creer que no existe nadie por sobre nosotros ni nadie a quien debamos agradecer por estar en este cuerpo humano.

Ante estos hechos, tenemos que recurrir a las antiguas revelaciones de Los Vedas para comprender cuál es la mejor forma de actuar en beneficio de la humanidad. Para tal fin debemos estudiar las leyes del universo más allá de las leyes físicas; tal como la famosa ley del karma (acción y reacción).

Al consultar a nuestro Maestro, qué es la inteligencia, el respondió: “La inteligencia es el don de Dios de poder ver la conexión entre causa y efecto”.  La especulación de que la creación del universo no se debe a una inteligencia superior, sino a un accidente cósmico, ignora por completo que en este mundo todas las actividades producen un efecto o que toda acción siempre tiene un resultado específico.

Tenemos que estudiar y analizar por ejemplo, los efectos que tienen, la matanza de animales, las granjas industrializadas, y el consumo de carne, pescado y huevos; tanto en nuestra salud como en nuestro medio ambiente. Además, debemos estudiar científicamente el efecto que produce en nuestra mente una continua exposición de mensajes violentos o aquellos orientados hacia la sensualidad irresponsable; y, sobre todo, debemos estudiar los efectos catastróficos que tienen para la evolución mental y espiritual las influencias de los diferentes tipo de embriagantes e intoxicantes.

Los científicos tienen el sagrado deber de trabajar a favor de una vida holística y saludable para las personas; sin embargo, la mayoría se han rebajado y sirven solamente a esta sociedad de consumo promocionando sus productos cada vez más nocivos e innecesarios que nos alejan de nuestro verdadero propósito en la vida.

Así, el mundo moderno funciona en base a esas teorías erróneas acerca de la creación y de nuestra responsabilidad en la vida. Primeramente, los científicos modernos no saben que lo que da vida a este cuerpo y se manifiesta en la conciencia, es el Alma Espiritual que es independiente del cuerpo material. Tampoco saben que el cuerpo sutil o astral, compuesto por mente e inteligencia y ego falso, no muere cuando el cuerpo físico deja de existir. En realidad, los científicos ignoran la existencia del alma espiritual y del cuerpo astral por desconocer las evidencias que nos permiten saber de ellos. El cuerpo astral puede percibirse, por ejemplo, en el estado de sueño cuando los sentidos de nuestro cuerpo físico están inactivos, pero podemos, escuchar, hablar, ver y sentir con nuestro cuerpo astral. La antigua Sabiduría Védica aporta muchas otras evidencias al respecto.

La Sabiduría Védica fue desarrollada por los más grandes filósofos y científicos de la humanidad. Ellos estructuraron el vasto conocimiento en sus diferentes ramas como por ejemplo el Yoga, el Vastu shastra o Arquitectura Védica, el Ayurveda o Medicina Natural, Astronomía, Astrología y muchos otros campos del saber. Estos grandes sabios también nos han dado nuestra lengua proveniente del latín que proviene a su vez del sánscrito que es la lengua madre de todos los idiomas.  Y también nos han dado las leyes con el código más antiguo de la humanidad el Manu Samhita, además de la Matemática con el sistema decimal y las leyes de la Música con las divisiones de los tonos y ritmos.

Los maestros de la Sabiduría Védica han estudiado y preservado para la humanidad, la profundidad psicológica de la interacción de cada ser con la naturaleza material y la existencia eterna del alma, más allá de las situaciones karmáticas que experimentamos en los cuerpos materiales. Tenemos mucho que agradecer a estos científicos conscientes de la Verdad que nos han enviado en la Sabiduría Védica.

Los científicos conscientes no son participes ni del abuso a la naturaleza o a entidades vivientes ni tampoco promueven la ignorancia.  Ellos se unen para compartir sus descubrimientos que promueven el desarrollo de una forma de vida perfecta para la humanidad, teniendo muy en cuenta las sabias enseñanzas de la Sabiduría Védica.

Para tener fundamentos científicos y evolucionar en nuestra comprensión, para luchar contra los sufrimientos y superar nuestra ignorancia podemos participar en el grupo de los Científicos Conscientes que ofrecen toda su información en su sitio web (www.cientificosconscientes.org).

Muchos de los pensadores y científicos modernos deberían adquirir la imparcialidad y la pureza de científicos conscientes para volverse servidores de la humanidad aceptando el gran compromiso que tenemos con la vida.

Los científicos conscientes pueden organizar conferencias para exponer a la humanidad los más importantes descubrimientos de la ciencia consciente, como por ejemplo, los hechos que confirman la existencia de la antigua Cultura Védica, entre los que se encuentra: el puente que fue construido desde el sur de la India a Sri Lanka hace 5000 años (descubierto por la NASA) confirmando de este modo los hechos narrados en la historia épica de El Ramayana; o la antigua ciudad de Dwarka en el mar de Arabia frente a la costa de la India. A esto se suman otra gran cantidad de pruebas que desgraciadamente son ignoradas por la ciencia moderna, debido a que contradicen sus propias teorías, al no ser promocionadas para que la gente se forme su propia opinión.

Finalmente, los científicos conscientes difunden la arqueología que derrota los planteamientos de los antropólogos sobre el origen de la humanidad.

Máximas

*El dinero no puede solucionar los problemas de nuestra mala conciencia y mucho menos puede traernos la Verdad, el Amor y la Autorrealización.

*Todo tipo de artículo que apoye este programa de científicos conscientes es bienvenido en nuestro sitio en Internet, desde donde se organizarán proyectos para el beneficio de la humanidad.

Swami BA Paradvaiti

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